Puesto que se ha demostrado quienes son los que roban, pronto volveré a la actividad pública.

 Comunicado de Enric Duran un mes despues del 17 de septiembre.

Puesto que se ha demostrado quienes son los que roban, pronto volveré a la actividad pública.

Hoy hace un mes que di a conocer mi acción de expropiación de casi 500.000 euros a 39 entidades financieras y todavía no se ha confirmado ninguna denuncia en contra mía.

Las informaciones que se hicieron públicas en algunos medios de comunicación no se han traducido en ningun proceso judicial.

Este hecho, junto con el silencio mediático de políticos y banqueros en relación al tema, me hace sospechar que quizás están dispuestos a no acusarme para que que no se hable más de ello.

Qué motivo podría haber, si no, para no denunciarme? Si creen que es un delito no lo deberían denunciar cómo es el deber de un buen ciudadano?

Quizás ya es demasiado evidente para la gente quienes son los verdaderos delincuentes. Y es que cosas muy graves han pasado alrededor de la crisis financiera internacional desde que la publicación CRISIS vio la luz. El titular de la portada del 17-S: Crees que los bancos te roban? Ha sido respuesto sin medias tintas por las ayudas de mes de 2 billones de euros que EEUU y los países de la UE han garantizado a la banca privada, con dinero que es de los ciudadanos o que los perjudicará a través de la deuda pública, es decir de la inflación.

Mientras los agujeros de los bancos se apuntalan con diner público, la mayoria de los principales inversores y ejecutivos del sector financiero han visto engordar su patrimonio personal con ingresos miles de veces por encima respecto las personas trabajadoras.

Así pues, los acontecimientos han hecho quedarse cortas las denuncias que hacíamos el 17 de septiembre. Ya no son sólo los banqueros, sino que se ha demostrado que políticos y banqueros van de la mano, para expoliar la riqueza de la gente. Banqueros financian políticos, políticos financian banqueros.

Delante de estas evidencias parece claro que mi acción de insumisión bancaria ha despertado demasiadas simpatías y muestras de apoyo entre la sociedad civil como para ser denunciada por unas entidades financieras totalmente desprestigiadas (y con razón).

¿Son conscientes los poderes financieros que si de mi acción salgo judicialmente inmune será una clara demostración de que la banca ha perdido toda legitimidad y que esta la tenemos los que luchamos para transformar la sociedad? ¿O quizás se creen que la gente no se enterará?

Que no se equivoquen. Si los poderes fácticos pretenden silencio, es que debemos hacer ruido y lo tendrán.

Este atraco a mano armada, en que se ha convertido la crisis financiera actual, está indignando a cada vez más gente. Millones de personas endeudadas están viviendo el agravio de ver como se los abandona, por no hablar de la gente que se muere de hambre, mientras se ayuda a los ricos. Todas hemos visto de qué parte están los gobiernos.

Entretanto, desde el poder nadie quiere reconocer que la verdadera solución pasa por el cambio de sistema. El capitalismo dependiente del crecimiento exponencial está agotado porque hemos llegado a los límites del consumo de los recursos naturales y se ha demostrado con la crisis actual que la especulación financiera sin una base real, acaba convirtiéndose en nada. Ninguna supervisión ni control convertirá el dinero virtual en energía o comida.

Desde la gente y especialmente desde los movimientos sociales cada vez más personas lo tenemos claro: las soluciones de verdad pasan por el decrecimiento y la justicia social.

Para llegar a estas soluciones hace falta abolir el sistema financiero actual. La liquidez que necesitan las personas y los sectores productivos se puede cubrir de otras maneras. No necesitamos bancos privados ni empresas financieras.

Por mi parte, delante de la falta de denuncias y para poder estar activo en las movilizaciones sociales en esta coyuntura histórica en que nos encontramos, pronto saldré de la clandestinidad y volveré a la actividad pública.

 

Enric Duran

Insumiso a la banca, 17 de octubre del 2008.