Las Primeras Jornadas Asamblearias de la Cooperativa Integral Catalana (CIC)

Las primeras Jornadas asamblearias tuvieron lugar en mayo de 2010, en la primera Rimaia, centro social autogestionado de Barcelona, ​​reuniendo varias personas interesadas en formar parte e impulsar el proceso que se estaba iniciando. En aquellas primeras jornadas se pone en común todo el trabajo que se llevaba avanzada, pues varias personas, entre ellas Enric, ya habían iniciado el proceso de trabajo en común, encontrándose periódicamente y organizándose para estudiar profundamente cuál sería la mejor estrategia y cuál sería la herramienta óptima que permitiría llevar a la práctica este entramado de relaciones que nos permitiría vivir fuera del capitalismo

La investigación de las diferentes posibilidades llevó a concluir que la herramienta óptima para llevar a cabo los objetivos que se pretendían era constituir una cooperativa, como forma jurídica que permitiera construir un espacio de relaciones económicas autogestionadas entre las participantes, blindada contra los embargos privados o públicos y que minimizara de manera totalmente legal, o al menos de forma no punible, el pago de impuestos y seguridad social, protegiéndonos tanto como sea posible de la acción de la banca y del Estado. Así pues se convertía en una forma jurídica legal de transición para permitir construir, desde el ámbito más local, una manera de vivir donde ni la banca ni el estado serán necesarias.

Legalmente se trataba de constituir una cooperativa mixta de servicios y de consumo. De manera que las empresas, profesionales y prosumidores pudieran participar para intercambiar servicios internamente y vender hacia fuera de la cooperativa, mientras que como consumidoras todas las participantes podrían realizar compras conjuntas tanto a los socios de servicios de la cooperativa como de productos que vengan de fuera.
Una protección añadida que daría la cooperativa es que el capital social que se aporta como socio, ya sea en su parte obligatoria o voluntaria, no es embargable si se embarga al socio, porque así lo determina la ley que por estas características la diferencia de otras formas como los autónomos, las sociedades limitadas y las anónimas. Por ello, los bienes y dinero que hay en una cooperativa sólo pueden embargarse si embarga a la cooperativa por sus propias deudas, no por las deudas de sus miembros.
Esto permitiría ser insolventes y paradas como personas, según el sistema y el marco jurídico vigente, pero al mismo tiempo poder vivir con toda normalidad, trabajando y consumiendo de manera autogestionada, sin tener que preocuparnos por los embargos de las deudas anteriores.

De esta manera se aterriza en la práctica la posibilidad de construir un entramado de relaciones económicas cooperativas y solidarias entre personas y empresas sociales, fuera de las reglas del mercado y fuera del control del estado. Por lo tanto, nacía un espacio para promocionar y hacer crecer productos ecológicos y locales, servicios realmente necesarios para el día a día y nuevos proyectos de autoempleo vinculados a estas necesidades reales.

En ese momento, los objetivos más concretos se definían a corto plazo como:

  • Reducir los gastos en euros y ayudar a crecer a las monedas sociales de las ecoxarxes.

  • Reducir el precio de los productos necesarios a través de las compras colectivas.

  • Dar una salida de autoempleo digna a personas que están en paro.

  • Facilitar una salida económica colectiva a las personas que se han declarado insolventes de cara a la banca y el estado.

 

A largo plazo podría convertirse en otra sociedad fuera del control capitalista, con su propio sistema de seguridad y previsión social para garantizar las necesidades básicas de todos sus miembros en todo su recorrido vital.

Desde el primer momento se pensó profundamente en la gestión de la cooperativa, especialmente con respecto al ámbito económico, pues era fundamental facilitar la autonomía en el funcionamiento diario a cada uno de los proyectos productivos amparados bajo el paraguas legal de la cooperativa, organizando de manera que los descubiertos de un proyecto no afecten las cuentas de otro proyecto. Por eso la propuesta era la creación de una cuenta corriente para cada proyecto que lo necesite, confiando en que la entidad financiera (en principio banca ética) garantice que no habrá movimientos no deseados de dinero, entre las diferentes cuentas que estén en la su entidad.
Desde entonces se creó la comisión de gestión económica, que dedicaba sus esfuerzos a estudiar cada proyecto ya activo que se quisiera formar parte de la cooperativa integral y hacer un presupuesto de todos los movimientos que irían con moneda convencional y de lo que habría que aportar el bote común para financiar los gastos compartidos.

La descentralización y extensión a lo largo de todo el territorio inició el estudio de las vías para dinamizar la creación de núcleos locales, a fin de localizar en su territorio las tareas y comisiones de trabajo de toda la cooperativa y hacer de enlace entre todo el conocimiento compartido mediante la cooperativa y las necesidades locales.

En aquellas primeras Jornadas se pusieron en común los objetivos y los porqués de la creación de la cooperativa, dejando espacio al debate y abriendo la participación de todas las personas interesadas en el proceso asambleario y abierto, que tenía lugar quincenalmente en Barcelona. Ya en ese momento la efervescencia de la auto-organización había resuelto la creación de varias comisiones de trabajo y la puesta en marcha de una red social libre para dinamizar la coordinación y posibilitar el trabajo en red http://cooperativa.ecoxarxes.cat. Cabe destacar que desde entonces hasta el día de hoy, ha sido el espacio donde se han ido recopilado las actas de los diversos procesos asamblearios, el histórico de los grupos de trabajo y comisiones, además de ser un espacio de interacción, debate y generación de propuestas por parte de todas las personas usuarias de la red. Actualmente sigue siendo el espacio web donde hay recopilada toda la documentación del proceso, siendo así un fondo documental e histórico, con muchos de recursos y fuentes de conocimiento liberadas a toda la comunidad.